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Renunció a la CFE y se fue a la calle

Vía El Centinela. El cambio valió la pena. Muchos de sus compañeros murieron por la falta de seguridad en la empresa o por la inactividad al jubilarse. Ahora Darinel ofrece sus servicios como electricista independiente frente a la oficina de su ex empresa.
 
Trabajó durante 25 años en la CFE. Ganaba bien. Pero el peligro y falta de seguridad eran proporcionales al sueldo. Y decidió renunciar para ser independiente y servir a la sociedad. Al principio le fue muy bien. Ahora a veces hay ingresos y a veces no. Pero no se lamenta, cree que fue por la providencia de Dios. Está vivo. Muchos de sus compañeros murieron en el trabajo o al jubilarse.

Parado sobre la acera de la 1a. Norte, entre 3a. y 4a. Oriente de Tuxtla Gutiérrez, frente a la oficina de la Comisión Federal de Electricidad, el hombre que peina canas, viste pantalón y camisa de mezclilla. Parece trabajador de la paraestatal. Lo fue, nos explica.

Darinel abre su corazón y sus labios al narrar parte de su historia.

“Trabajé 25 años en la CFE. Todo iba bien. Pero llegó la crisis económica a la empresa de “clase mundial”. El aumento anual que era de 20 por ciento, bajó a 3. Restringían material de trabajo. El peligro era mucho y la seguridad poca.

Tras platicar con su esposa, Darinel acordó instalar un negocio propio. Ofertaría servicios de electricidad. Lo hizo en la 10 Poniente y 5a. Norte, cerca del Magueyito.

Decía el slogan “servicio de electricidad por fallas e instalaciones”.

“Cobraba mil 200 catorcenal en la CFE. Por mi cuenta llegué a ganar más. Mi primer cliente me dio a ganar 400 pesos. Fue a las 8 de la noche, tras colocar el letrero. Era mucho dinero”, cuenta Darinel y sus ojos vuelven a brillar por esa experiencia recordada.

El negocio iba bien, al grado que Darinel buscó un ayudante, y luego tres, y hasta seis. Tenía una secretaria, puso su propia tienda de materiales eléctricos y compró tres carros a los que rotuló con su slogan. “Fui el pionero de tener carros con rótulos”, explica.

Corría el año 1998. Y Darinel optó por renunciar en la CFE.

Pero comenzaron a proliferar los electricistas. Varios copiaron su estrategia. Los que trabajaban con él se independizaron. Y de la cima llegó a la sima. Pasó el apogeo económico y laboral.

Y optó por llegar a la 1a Norte, frente a la CFE, para ofrecer en la calle su servicio. También fue el pionero allí. Lleva casi 15 años. Hoy ya hay unos 10 que como Darinel ofrecen sus servicios a quienes llegan por diversos problemas a la paraestatal.

¿No se pelean como los areneros o ladrilleros? le pregunto. “No, para nada. Hay respeto. Si dos estamos juntos y un cliente se acerca a uno de los dos, el otro se retira para dejarlo que haga negocio”, explica.

Darinel aprendió el oficio de su hermano mayor, quien trabajaba en la CFE. Fue capacitado durante tres meses. Fue contratado como temporal y luego de base.

Recibió varios cursos en distintos estados. Domina todo lo de electricidad. Cuenta con un sofisticado equipo que le brinda seguridad personal y garantía al cliente. “Hago equipo con mis compañeros, porque ellos no cuentan con el equipo y yo sí”, añade.

A su mente vuelve el tema económico. “A veces mi esposa se lamenta que haya renunciado a la CFE, porque gano poco ahora, pero yo lo veo por el lado amable. Estoy vivo. Es que mis compañeros murieron en el trabajo o al jubilarse”, dice.

Ante la falta de equipo de seguridad, los linieros morían electrocutados por los cables de alta tensión.
“Le cortaban el suministro, pero en la línea quedaba fluctuando una corriente que regresaba y mataba a los compañeros. Yo salí a tiempo. Otros se jubilaron y se echaron a la hamaca. Duraron poco. Dios sabe porque me permitió salir antes”, dice y suspira.

De los 450 electricistas que eran en su tiempo, en la zona Tuxtla, es de los pocos vivos con 69 años de edad. Ahora el ex jefe de Redes y Líneas Cuxtepeques de la CFE, no está dentro de la oficina, sino frente a ella. Es independiente. Es más pobre que antes, pero es rico en relaciones humanas, lo que le faltó en la paraestatal.

Darinel Gómez es oriundo de San Fernando. Y sí, dice que le encanta el chayote y otras verduras. Come poca carne, por economía y por salud. Por eso sigue vivo, dice riendo. La entrevista se interrumpe, un cliente llega a consultarlo. 

Darinel ofrece todo su conocimiento y experiencia en electricidad al celular 9611272834 y 9611077884. Puede ser visitado en su casa ubicada en la 15 Norte Poniente número 627 de Tuxtla Gutiérrez.


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